La Mudanza VI: resumen del primer mes

Hace un mes que disfruto de mi nuevo hogar y siento que pasó por lo menos el doble de tiempo porque pasaron muchas cosas. Estos son algunos de los temas que me están afectando:


Las plantitas del balcón

Estos días estaba contenta porque como llovía, me ahorraba el esfuerzo de regar ‘las alegrías y ‘la planta de hojas lindas’. Cuando dejó de llover y empezó el viento frío, noté que esto no les hía nada bien pero igualmente no hice nada. Cuando el clima mejoró, las volví a regar y empecé a hacer algo nuevo… les dije: “A ver chicas… ¿cómo andamos?”. Me sentí un poco boluda, pero quizás les ayuda a revivir, ya que están un poco moribundas.
Por suerte no me regalaron un perro…


Los pagos

Me empezaron a llegar facturas bimestrales julio-agosto, que implica que la mitad le corresponde a los dueños (porque yo me mudé en agosto). Esto es un lío, hay pagos de $23,78 a dividirse en 2. Por suerte esto sólo pasa un mes.
Ya pagué el alquiler y estuvimos un rato haciendo este tipo de cuentas extrañas, deduciendo qué me corresponde a mi y qué a ‘ellos’.


Los vecinos

Desde que me mudé, me crucé con muy pocos vecinos…
Me resulta raro que a pesar de haber 2 departamentos por piso, aún no vi a mi vecina. Sé que es una señora grande y vive sola porque me contó el encargado, y sé que es rubia porque mi amiga que vive unos pisos más arriba se la cruzó una vez que vino a visitarme. También sé que vive ahí porque veo las sodas que le deja el sodero una vez por semana, aunque jamás vi que deje basura en el cuartito que compartimos… ¡qué raro!
Una vez escuché que abría la puerta y me acerqué a la puerta a mirar por la cerradura. Comprobado: es rubia.

El fin de semana pasado noté que justo arriba mío vive alguien cuando el sábado a la noche los ruidos de una cama moviéndose me sorprendieron. Al principio pensé que estaban reacomodando el cuarto, pero cuando empecé a escuchar otro tipo de ruidos me di cuenta que hacían otra cosa.
Uno de mis entretenimientos preferidos es arriesgar sobre la vida de la gente
, por lo que a partir de ese día empecé a prestar más atención y sacar mis propias conclusiones. No estoy segura por qué, pero creo que arriba de mi depto vive una chica jóven sola, que trabaja de lunes a viernes y tiene novio o algo así. No sé qué tipo de obsesión tendrá pero  abre y cierra muchas veces por día el placard (y eso que por día yo estoy un par de horas en mi casa). No sé si es muy indecisa para vestirse o le pondrá nerviosa verlo abierto, pero hace muchísimo ruido con la puerta corrediza del placard.
Esta mañana escuché voces y pensé que se estaba peleando con alguien… Eso habría tirado abajo mi teoría respecto a que vive sola.
Bajé el volúmen de la TV para escuchar mejor y entonces me di cuenta que ella también estaba viendo la TV, pero a un volúmen altísimo (más para las 7AM). De inmediato lo bajó, como si supiera que la estaba escuchando.
Si esto sigue así, voy a agarrar una escoba para golpearle el techo y que se silencie un poco (como hacía el vecino de los chicos de Friends en las primeras temporadas de la serie).

El ferretero no es vecino del edificio, pero aparentemente después del incidente de la ‘fábrica de burbujas’ le quedó mi cara grabada. Ahora me lo cruzo caminando por el barrio y me saluda.


Las compras y la cocina

No se por qué pero desde que me mudé acá cocino mucho más. Por ejemplo, me hice ‘fanática de las tartas’ y voy experimentando distintos sabores. Siempre me gusta tener víctimas que prueben para decirme qué falta y qué sobra, aunque me enojo un poco con las críticas respecto a mi comida.

También cambiaron mis hábitos de compra: antes era una compra mensual a Coto con envío a domicilio, ahora hago una compra menor y varias veces por semana paso por el Chino, la granja, la verdulería… No estoy segura de que esto funcione porque me quita mucho tiempo.


El plomero-gasista

Pasó un mes y la dueña aún no me manda al hombre que solucionaría mis problemas de gas y agua. Hay algunas canillitas que pierden, pero dos temas son muy importantes: El termotanque sólo calienta el agua por alrededor de 7 minutos seguidos y yo tengo que hacer malabares para bañarme; no sé por qué el agua caliente de la cocina sale blanca, como si tuviera sarro… ¡quizás esto es dañino para mi salud!


El estudio

El otro depto era tan chico que no tenía muchas opciones para ponerme a estudiar y lo hacía en la mesa de la cocina-comedor-living. Ahora estoy en un lugar más grande y me paseo del sillón, al escritorio, a la cama, al balcón… Aún no me siento cómoda para estudiar en ningún lado, por lo que si me empieza a ir mal ya sabemos a quién echarle la culpa: a la dueña anterior que no me renovó el contrato (¡por suerte!).


Lee toda La Mudanza:

La Mudanza I
La Mudanza II
La Mudanza III
– La Mudanza IV

La Mudanza V

  1. #1 por Picku el septiembre 10, 2009 - 5:03 pm

    jajaja… entonces es el depto Lei!!
    Trae malos (y divertidos) habitos… 😉

  2. #2 por leilaaisen el septiembre 14, 2009 - 9:40 am

    Es el espíritu, Picku… :p

  1. Yo tenía 3 paragüas… « La vidriera
  2. La Mudanza IX: la vecina « La vidriera Blog
  3. La Mudanza VII: la llave « La vidriera Blog

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